Bisbe Toni Vadell

Podríamos hablar hoy de todas aquellas cosas y momentos que marcan un hito en una biografía tradicional: cuántos cargos tuvo, cuándo fue ordenado y qué ha hecho como obispo. Quedarnos solo con su «currículum» sería no poner en valor todo aquello que él verdaderamente ha sido. Sus rasgos fundamentales que enmarcan la vida de un gran hombre, en una trayectoria vital relativamente breve, particularmente aquellas huellas que llevaremos en el corazón. De todas ellas, me quiero referir a cuatro:

«El Señor no nos ahorra ninguna lágrima, pero nos lo da todo»

La primera es su condición innata de convertirse en una personalidad tan atractiva que hacía muy fácil seguirlo. No era únicamente un gran líder. Tenía un carisma recibido como don, que atraía con humildad y discreción a las personas hacia él; aglutinó a su lado: ilusiones, voluntades, arrepentimientos y hallazgos de vida.Este seguimiento se dio también entre la juventud de Barcelona en el poco tiempo que él fue obispo responsable de la pastoral de los jóvenes. Tanto los ha amado que en su último mensaje les dejó lo que hoy desde el recuerdo es un pequeño testamento: la invitación a que los jóvenes sigan unidos en la plegaria y la caridad.

La segunda huella que quiero destacar es una expresión repetida en sus homilías, sus charlas, sus conversaciones privadas: hay que hacer las cosas porque estamos enamorados del Señor. Escribe y cito: «Con el primer anuncio lo más importante no son los valores o las actitudes. Uno, cuando está enamorado, no habla de los valores de su pareja, sino que transmite este amor y tenemos que perder el miedo a decir que somos unos enamorados de Cristo. No te preocupes de explicar, sino de mostrarlo». También nos dijo: «Tenemos que mostrar a Jesús no como un personaje de la historia, sino como alguien que está vivo en todos nosotros y, para enseñarlo, primero tenemos que vivirlo». Podemos encontrar más testimonios de este modo de entender su fe en las conferencias cuaresmales del año 2020 y también recordado en un encuentro con catequistas de las que he extraído dos perlas: «Los catequistas tenéis que ser cristianos muy enamorados de Cristo. Enamoraos de Jesús. Solo así los niños y jóvenes que la Iglesia y vuestros presbíteros os confían vivirán la experiencia de encontrarse con Jesús, de conocerlo, de proximidad con él. Si sois enamorados de Él, a través de vuestra acción y palabra, podrán descubrir que Jesús es el Señor. Ésta es la misión que la Iglesia os confía»

En tercer lugar, una huella fundamental: se podría medir el episcopado de un obispo con su gobierno o sus obras. Al Obispo Toni se lo tendrá que medir por los impactos: en las parroquias que visitaba y apoyaba, en la pastoral juvenil y su gran interés por crear una administración curial eficiente, por una organización parroquial de futuro, de una organización catequética y de formación de laicos que como un golpe de martillo sobre la piedra dejan profunda huella que nos recuerda que hay que remachar el trabajo hecho.Y la última huella es la de su sufrimiento. En un tiempo que escasamente ha sido de diez meses, donde hemos pasado del proyecto de futuro a la información de su grave enfermedad, los tratamientos continuados y esperanzadores para salir adelante con su duda permanente de que la vida se le acababa y en estos últimos dos meses el día a día silencioso de ver cómo su salud, sus energías, iban cayendo. Sorpresas maravillosas de cada largo día donde él extraía fuerzas de allá donde no estaban para poder celebrar con tanta dificultad, pero con tanto sentimiento; con la sencillez sobrecogedora de una liturgia donde conservaba lo más esencial, un nuevo Cristo en la cruz sufriendo calladamente y un obispo joven dolorido celebrando el Sacrificio de la misa. Cuánta emoción había en aquellos momentos y cuánto consuelo con aquellas pequeñas homilías profundísimas, sencillísimas, rotas por el esfuerzo extenuante que convertían aquella sencilla Eucaristía en una visión clara de sacrificio y de resurrección. El afrontamiento sereno de manifestar todos los detalles en sus últimas voluntades.Y a su lado siempre, permanente fiel, su hermano Joan, tan unido a él. Uno haciendo de Marta, el otro haciendo de María, uno en el sufrimiento y la plegaria, el otro en el servicio discreto, continuado y silencioso apoyado constantemente por Sandra y por el amor y el dolor de la madre, y la ayuda de sus hermanos en el episcopado atentos a tanto dolor y la ayuda del señor cardenal facilitando la estancia en Barcelona y la proximidad de tantos buenos amigos, jóvenes… ¡familias! Y sentir el calor de tantas personas, muchas de ellas anónimas que hicieron de estos momentos difíciles un acompañamiento discreto de servicio y plegaria, haciendo que su final fuera tan humano y tan cristiano: por eso ha sido un gran final. Gracias a todos «por tanto».

Toda la familia del obispo Antoni os da las gracias por este acompañamiento en estas jornadas de dolor y hoy cuando ya lo despedimos, cuando estos momentos son un hasta pronto, seguiremos pensando con el obispo Toni desde el gozo de haber estado con él en esta vida y de haber compartido tanto.Cómo él nos decía hace muy poco, «el Señor no nos ahorra ninguna lágrima pero nos lo da todo, vivir con él y por él, la serenidad de la fe frente las situaciones de tormenta porque tenemos miedo, pero al mismo tiempo pedimos la ayuda del Señor. Somos conscientes de que necesitamos seguir en la barca y la comunión de los apóstoles, de hermandad y de estar juntos y esto gracias a Cristo sereno y entregado».Para acabar también hacemos nuestras sus palabras. «La muerte de un ser querido nos hace profundizar más en la pregunta: ¿De quién eres Señor para seguirte más y amarte más?».

Desde el aprecio y el dolor que nos oprime: ¡Ya no te hace falta profundizar en la pregunta! Seguro que ya estás en la respuesta. Obispo Toni, gracias por tanto.

Connecta: especial Nadal

El passat 23 de desembre va tenir lloc la trobada d’adolescents “Connecta: amb els pobres”. Va ser una trobada on els joves adolescents van palpar molt de prop el sentit del servei als altres, especialment als pobres, fent una recollida d’aliments, servint a les persones sense llar.

“Érem unes cent persones, pregant per que aquest Nadal fos diferent per aquells qui viuen al carrer.”

Portava uns dies pensant en l’activitat de l’Església Jove amb els pobres. Què podia fer per motivar els meus adolescents a venir?

Des de la pandèmia, la seva fe estava menys ferma, més dèbil, no volien comprometre’s a res… les colònies Viu l’Estiu els havien agradat molt, els llaços que hi havien fet, les relacions amb Déu, amb els monitors i amb els joves els havien canviat però… ara tot tornava a ser el de sempre, havia tornat la monotonia, havia tornat el dia a dia i la desil·lusió.

Llavors vam preparar l’activitat de Nadal. Un temps després d’enviar la informació sobre l’activitat pel grup d’adolescents ningú havia confirmat assistència, no havien dit res. L’havien vist? Els havia cridat l’atenció?

Després d’uns dies meditant què fer i resant per ells, el Senyor em va obrir els ulls: calia estimar-los un a un, d’una manera única i personal. Ells necessiten sentir-se estimats, sentir que els importes i que els seus problemes, tot i que ens puguin semblar insignificants, també són escoltats. Així va ser com, finalment, hi van venir uns quants, i va ser una gràcia de Déu poder viure aquella experiència.

Van retrobar-se amb joves que feia temps que no veien, van veure la realitat d’una església que és gran i que està plena d’adolescents, com ells, que tenen necessitats més profundes i més transcendents que la majoria dels seus companys de classe. Després de fer una estoneta de jocs i de presentació ens van explicar com seria la tarda: uns quants anirien a felicitar el Nadal a la gent del carrer, uns altres a recollir aliments als supermercats dels voltants i altres prepararien menjar pels pobres que volguessin sopar aquella nit.

Al acabar vam passar a la capella a escoltar a un noi que ara vivia a Santa Ana i que abans vivia al carrer. Era un noi marroquí, que havia arribat aquí caminant!! Havia recorregut molts països, fins i tot Turquia, tot per evitar la frontera d’Espanya amb el Marroc. Una història realment forta. Quan va acabar el testimoni, ens vam dividir en els diferents grups de treball.

Jo vaig anar amb quatre noies que no coneixia i un responsable que tampoc havia vist mai a la porta d’un Carrefour a la rambla de Barcelona. Havíem de repartir flyers convidant la gent a que ens donés algun torró o neules perquè la gent del carrer pogués tenir un sopar una mica nadalenc aquell dia.

Vam veure de tot: gent que ens va fer cas, gent que no, gent que anava corrent i no tenia temps ni d’escoltar-te i també persones que et paraven atenció i mostraven interès a allò que els deies. No sé si va ser molt el menjar que vam recollir però el que sí que puc dir és que tots els que estàvem allà vam sentir-nos realment realitzats aquella tarda. Sabíem que ho havíem fet bé i que, gràcies a nosaltres, molta gent podria sopar aquella nit. Quina manera tan maca de començar les festes!

A l’hora que ens van dir, vam tornar a l’església i vam fer una estoneta d’adoració i reflexió davant Crist sagramentat. Érem unes cent persones, pregant per que aquest Nadal fos diferent per aquells qui viuen al carrer. I ens deia Mn. Carlos: quina pobresa trobem nosaltres en el dia a dia? Potser no tenim necessitats materials, però.. i espirituals? Som pobres d’esperit? Som realment conscients que el Nadal és el mateix Jesús que neix als nostres cors, estem preparats?

Amb aquesta reflexió i cants meravellosos, el dia 23 vam començar el Nadal al costat dels qui més ho necessiten i, sobretot, al costat de Déu

Lucia Marfil
Fordis, Cornellà

Grup Joan Roig

El grup Joan Roig neix com un punt de trobada per a tots els joves-adults (24 – 35 anys) de les diferents realitats, carismes i moviments de l’Església de Barcelona. Des de la pregària i amb missió profètica, el grup Joan Roig busca ser una comunitat que articula pensament i cerca criteri.  Fidels al seu patró, el Beat Joan Roig, l’anhel del grup és transformar el món des de l’amor i a partir de l’estudi de la Doctrina Social de l’Església.

«Des de la pregària i amb missió profètica, el Grup Joan Roig busca ser una comunitat que articula pensament i cerca criteri»

Grup Joan Roig: una petita revolució social a l’Església de Barcelona

El 16 de desembre de 2020, quelcom es va començar a moure a l’Església de Barcelona. Una espurna, encesa al Seminari Conciliar de Barcelona; un mes després de la beatificació de Joan Roig i Diggle (1917-1936), màrtir, “revolucionari de la tendresa i del perdó”, en paraules del cardenal Omella.

Aquell 16 de desembre, un grup de joves ‒uns finalitzant els seus estudis superiors, altres iniciant els primers passos de la seva carrera professional, però millennials al cap i a la fi‒, moguts per l’anhel de portar el missatge de Crist a la vida pública i per la cerca del bé comú, mitjançant els instruments que facilita el Magisteri, especialment la Doctrina Social de l’Església, des d’una vessant eminentment pràctica, constaten el principi d’una comunitat que abraçava una nova generació de fidels, decidida a transformar la societat, a partir de l’Evangeli.

Era una espurna, la que s’encenia un dia de desembre de 2020. Una espurna que volia portar foc al món: el Grup Joan Roig. Per portar-lo a Crist.

«Des de la pregària i amb missió profètica, el Grup Joan Roig busca ser una comunitat que articula pensament i cerca criteri».

Les paraules del bisbe Antoni Vadell, defineixen molt bé el que busquem en aquest grup. Des d’aquell moment en què el vam crear, hem anat organitzant una sèrie de cicles de formació, impartides a la seu de la Delegació de Joventut de Barcelona. Les xerrades sempre han seguit un mateix patró: adoració, ponència, creació de grups, posada en comú del contingut de la xerrada i clausura. I, si la situació sanitària ho permetia, acompanyada d’un bon sopar.

L’esperit de fraternitat va quallar tant que ràpidament en va sortir una trobada formativa i d’esbarjo el cap de setmana del 30 d’abril al 2 de maig de 2021 a la finca de Can Morató (Llagostera) i un pelegrinatge, seguint els passos de l’apòstol sant Jaume, els dies 20 a 27 d’agost de 2021. Sense oblidar la sortida en processó que es va organitzar des de la parròquia de Santa Maria de Badalona, fins a Sant Pere del Masnou, l’11 de setembre de 2021, on reposen les restes de Joan Roig, el nostre patró. Tots aquests dies han estat moments de pregària, recolliment i manifestacions d’amistat: comunió en l’amor i unió en la missió.

Ens trobem, doncs, en els inicis: l’espurna, a poc a poc, va esdevenint foc, seguint les paraules de Jesús, que volia calar foc a tota la terra. El foc del seu amor. Començant pel nostre cor. Que a això ens ensenya el Grup Joan Roig: a créixer des de dins, mirant a fora, i buscant ser sants en el lloc que Déu ens hagi volgut posar. És un desig de transformar el món, inspirats en l’Amor de Déu, que és amor com a vocació. I ¿què és més revolucionari, parafrasejant el cardenal Omella, que l’amor que sap perdonar, fins i tot, als propis botxins, com ho va fer el beat Joan Roig?

God is with me, va assegurar el beat, mentre se l’emportaven per a ser afusellat. “Déu és amb mi”. Avui, sembla que, des del Cel, ens digui: “God is with you”. Déu és amb nosaltres, amb els que volem revolucionar amb el seu Amor i tornar-lo Ell.

Jove adult del Grup Joan Roig

Pregària Taizé a la Sagrada Família

Esglesia Jove Barcelona

El passat diumenge va tenir lloc, a la Basílica de la Sagrada Família, una trobada molt especial: la pregària amb la comunitat de Taizé, amb la presència del germà Alois, prior de Taizé i altres germans de la Comunitat. Més de 2000 persones van assistir, d’entre elles el Cardenal Omella i els seus bisbes auxiliars.

Taizé és un referent ecumènic de trobada de cristians de diferents denominacions. Un cop més la Basílica de la Sagrada Família ha estat un espai d’acollida, de pregària, de preparació a Nadal i d’esperança!

“I és que per a mi, anar a Taizé és anar a retrobar-se amb la font”


El passat 12 de desembre, el germans de Taizé van visitar Barcelona i vam compartir una preciosa pregària a la basílica de la Sagrada Família. L’acte es va iniciar amb una representació teatral de com Gaudí va imaginar-se la construcció del temple, acompanyada de música en directe i donant un protagonisme especial a l’estrella que
corona la nova torre de la Mare de Déu.

A continuació, es va donar pas a la pregària a l’estil Taizé, acompanyada dels seus cants, lectures i del moment de silenci. Emocionava sentir com l’esperit de la comunitat es feia tant present entre tots nosaltres. La pregària va concloure amb l’oportunitat d’acostarse a adorar la creu, la qual van col·locar plana al terra, tal com fan les nits de divendres a l’Església de la Reconciliació.

Cal destacar també el moment en el qual el germà Alois va dirigir unes paraules, plenes de joia i esperança, seguit de l’encesa d’espelmes, transportant la llum de flama en flama, entre tots els presents. Per mi, aquest sempre ha estat un moment molt especial. En el context de la setmana de Taizé, representa la llum de la resurrecció, on a nivell
personal també has crescut i t’has transformat, i on encara que s’apagui l’espelma, segueixes sent portador de la seva flama quan tornes a casa.

I és que per a mi, anar a Taizé és anar a retrobar-se amb la font. Taizé és un petit poble de França, però també és una comunitat arreu del món. I tot el que vius, creixes i renoves allà, ho portes després de tornada per a seguir sent llum per als qui t’envolten. Aquest esperit és el que es va fer present allà, a la Sagrada Família, amb tantes persones
aplegades en una mateixa pregària, donant gràcies per l’any tant difícil que acaba i demanant força per al següent.

Gabriel Porcel
Taizé

Connecta: Fugir o afrontar?

“Connecta” són unes trobades on, des d’Església Jove Barcelona, volem que els joves adolescents (d’entre 14 i 17 anys), connectin amb altres joves i amb Déu!

“Als joves de Santa Eulàlia els hi va encantar viure aquesta experiència amb altres joves.”

Després de molt temps i a causa de la pandèmia, a la meva parròquia Santa Eulàlia de Provençana, a  L’Hospitalet de Llobregat vam trobar la necessitat de tornar a crear un grup de joves. És un grup nou, no gaire gran amb moltes ganes de parlar i cercar a Déu. Al correu ens va arribar la notícia que tornaven a fer trobades pels joves, la primera que feien era “Connecta: fugir o afrontar?” i sens dubte els monitors vam fer tot el possible per a anar.

Els joves estaven emocionats i encantats d’anar a trobar-se amb nois i noies com ells que tenen, probablement, les mateixes preguntes i inquietuds. Recordo perfectament tot el que va succeir durant aquella tarda. Vam arribar molt d’hora, cosa que ens va permetre parlar i presentar-nos a Mn. Carlos. Vam posar-nos a jugar a futbol i a bàsquet i cada cop més joves venien i s’unien als partits.

Penso que la primera part de la trobada va estar molt encertada, els nois van tenir l’oportunitat de parlar, jugar i conèixer als altres, cosa que els hi encanta i va ser una gran manera d’animar-los i fer grup. En la segona part, Paula Pérez Laporta psicòloga general sanitària, va fer una xerrada tractant temes molt importants. L’adolescència i joventut és una època molt difícil, és una època que depèn de com estiguis emocionalment et pots enfonsar i et sents com si ningú t’entengués. Tots els joves algun cop s’han sentit així, i davant el lema, “Enfrontar-me o fugir” en les adversitats, han d’aprendre a enfrontar-se a tot allò que els és difícil o els suposa un repte. Amb l’ajuda del Senyor seran capaços d’enfrontar-se a tot.

La meva part preferida, sens dubte, va ser la pregària que es va fer al final de la tarda. Les cançons d’estil Taizé i l’adoració al Santíssim ens va apropar a Déu d’una manera inexplicable. No podria haver acabat millor, rodejats de gent jove com nosaltres i tan a prop del Senyor.

Als joves de Santa Eulàlia els hi va encantar viure aquesta experiència amb altres joves, escoltar la xerrada, parla de les seves preocupacions i conèixer a gent nova, ells encara parlen amb joves de la trobada, i en quant se sap que hi ha un altre parlen entre ells per retrobar-se. Però el més important és que van sentir-se molt a prop de Déu.

Clara Maneja
Santa Eulàlia de Provençana
, Hospitalet del Llobregat

Ruta País Basc

Aquí teniu un breu testimoni d’un pelegrí de Loiola!

“El sacrificio, las charlas y la oración nos han permitido explorar la más recóndita esquina de nuestro corazón para encontrar, finalmente, el motor de sus latidos: Cristo”

Volvemos conmovidos, sacudidos por la vigorosa fuerza del Amor. Es simpático, pues me doy cuenta de que el Señor aprovecha cada segundo de nuestro silencio para tirar de los hilos más disimulados en nuestras entrañas y remover esos miedos, siempre por temor, evitados. Estos días han sido intensos, sin duda.

El sacrificio, las charlas y la oración nos han permitido explorar la más recóndita esquina de nuestro corazón para encontrar, finalmente, el motor de sus latidos: Cristo. Él nos empujaba a través de ese amigo que nos daba la mano.
La fe, consolidada por la nueva compañía, sostenía nuestro pesado andar y animaba esos pies que, doloridos, arrastrábamos.

Pero Cristo, ¿no vive, acaso, también fuera del camino? ¿Por qué no buscarle en casa, el estudio o el trabajo? Nos decían, el último día, que el peregrinaje empieza ahora: sabiendo que el Señor me ama a través de los otros me propongo colmar, cada día, esa sed que todos compartimos…
¡Es tremendo, el Señor, cuando quiere algo!

Pelegrí Ruta País Basc

Viu l’Estiu

Viu l'estiu

Aquí us deixem un tast de què ha sigut el “Viu L’estiu”: diversió, amistat, natura, Crist, converses, testimonis, servei, esport…

“Tot això a través de la carn tocada i canviada pel Senyor per presentar i proposar la concreció i la bellesa del cristianisme avui”

“Jove, aixeca’t i sigues testimoni”: aquest és el lema del Pelegrinatge Europeu de Joves pel 2022 a Santiago de Compostela. La trobada amb Crist ens fa sortir i testimoniar, això ho hem experimentat aquest juliol, ja que hem pogut veure com el Senyor ha sortit a l’encontre d’alguns adolescents de Barcelona. Ja al segle III dC, Tertulià va adonar-se que l’eix del cristianisme era la carn: «caro salutis est cardo», perquè és la porta d’entrada de la salvació. Ara, segles després, en una terra secularitzada i immersa en un «canvi d’època», la carn segueix sent el camí.

Aquesta ha estat la nostra experiència com educadors i monitors de les colònies d’estiu «Viu l’estiu», coordinades pel Secretariat de Pastoral amb Joves de l’Arquebisbat de Barcelona, el passat mes de juliol. Nosaltres, monitors de diverses realitats eclesials, vam respondre afirmativament la petició del director del Secretariat, Mn. Carlos Bosch. Sense saber exactament què ens esperava, en aquestes vacances i sense conèixer els altres membres de l’equip, vam dir . I res més: a partir d’aquí va brollar tot.

L’eix principal sobre el qual van pivotar les colònies i la proposta no va ser altra cosa que la relació personal entre nosaltres, monitors, i la cerca comú de la presència de Déu durant aquells dies. Ja des del primer dia, el Senyor va tenir l’immens regal per cadascú de nosaltres de posar-se al centre de les colònies: ja al viatge amb tren, el desig que fossin dies de creixement personal i ocasió per aprofundir en la fe era als nostres cors. Aquella mateixa nit, es va fer patent el do de la unitat dels convocats per estar amb Ell i servir-lo en l’atenció i educació dels nois. Va ser un fenomen acaparador, especialment si es considera el fet que eren unes vacances coordinades sinodalment per set parròquies de diferents barris, estils i ubicacions de l’arxidiòcesi.

En certa manera, la setmana de «Viu l’estiu» se’ns va imposar davant els ulls com la implantació d’un «hospital de campanya». Hem constatat l’assot de la fragilitat de l’adolescent; la seva ferida intensa que reclamava ser acollida, escoltada i mirada en la seva totalitat. Els monitors hem intentat acollir-los tal com eren: escoltar-los, divertir-nos, gaudir de la natura, corregir-los quan era menester i sortir al seu encontre acompanyant-los en la necessitat de trobar Algú que respongui completament les seves preguntes. Encara que molts no en fossin conscients.

Tot això a través de la carn tocada i canviada pel Senyor per presentar i proposar la concreció i la bellesa del cristianisme avui. Una concreció que va emergir amb potència i sorpresa  en la posada en comú de l’últim dia, quan ens va acompanyar paternalment el bisbe Toni Vadell. Part dels participants va testimoniar valentament ferides i un patiment humà profund i, alhora, com havien començat a poder mirar-se a si mateixos i a entendre qui són i per a què estan fets gràcies a l’encontre personal amb el Senyor, tal com va testimoniar un noi.

Dies de felicitat i de descobrir que l’Església és un lloc on tot el que és humà queda abraçat per la presència del Senyor!

Guillem Lisicic
Seminarista de l’Arxidiòcesi de Barcelona

Pujada Nocturna al Montserrat

Esglesia Jove Barcelona pujada nocturna Montserrat

Aquest divendres a la nit va tenir lloc la romeria nocturna a Montserrat, on vam poder gaudir de la nit, de les vistes, de converses amb els joves i del rosari de la mà de Maria. Preguem per la diòcesi de Barcelona i especialment pels seus joves!

“La romeria va ser una oportunitat magnífica per tenir temps per pensar, va ser una forma “d’aturar-me” en el camí, de caminar envers Maria”

Motxilla, sopar, cantimplora, roba d’abric… Tot preparat per la pujada a Montserrat. Planazo de divendres nit! Potser per alguns pot semblar una cosa extranya i jo he de reconèixer que aquella tarda, quan vaig sortir de la feina vaig pensar: estàs fatal! Però un cop arribats a Terrassa, on ens esperaven per sopar, la il·lusió va tornar. Quina millor forma d’acabar el mes de maig, mes de Maria, que pujant a Montserrat a veure la Moreneta, a oferir-li el final de trimestre i els exàmens…
La romeria va ser una oportunitat magnífica per tenir temps per pensar, va ser una forma “d’aturar-me” en el camí, de caminar envers Maria. Dirigint-nos cap a Maria vam viure unes hores de caminada, conversa, silenci, testimonis que em van ajudar molt. També va ser un regal poder compartir amb altres joves, guardo molt bon record dels moments de conversa sincera.

A primeres hores del matí arribàvem a Monistrol, on es van afegir uns quants motivats més que havien necessitat unes hores extres per animar-se. I vam començar la pujada!
Segur que tothom que hagi viscut una romeria entén la sensació que omple el cor quan finalment arribes a destí, a casa, als Seus peus. Em va impactar ja que moltes vegades havia pujat a Montserrat tot i que mai durant la nit, i va ser una oportunitat de començar el dia en plena sintonia (encara que una mica cansada també). Vam poder celebrar l’eucaristia en plena natura, amb la llum del matí i vam visitar la Mare de Déu i als seus peus vam demanar per tota la diòcesi i especialment pels joves.

Laura Molero
Jove Safor Mundet