Subida nocturna a Montserrat

13 Sep 2022

Esglesia Jove Barcelona pujada nocturna Montserrat

Este viernes por la noche tuvo lugar la romería nocturna a Montserrat, donde pudimos disfrutar de la noche, de las vistas, de conversaciones con los jóvenes y del rosario de la mano de Maria. Rogamos por la diócesis de Barcelona, ¡y especialmente por sus jóvenes!

“La romería fue una oportunidad magnífica para tener tiempo para pensar, fue una forma ‘de pararme’ en el camino, de andar hacia María”

Mochila, cena, cantimplora, ropa de abrigo… Todo preparado por la subida a Montserrat. ¡Planazo de viernes noche! Quizás por algunos puede parecer una cosa extraña, y yo tengo que reconocer que aquella tarde, cuando salí del trabajo pensé: ¡estás fatal! Pero una vez llegados a Terrasa, donde nos esperaban para cenar, la ilusión volvió. Qué mejor forma de acabar el mes de mayo, mes de María, que subiendo a Montserrat a ver la Moreneta, a ofrecerle el final de trimestre y los exámenes…

La romería

Principalmente, la romería fue una oportunidad magnífica para tener tiempo para pensar, fue una forma “de pararme” en el camino, de andar hacia María. Dirigiéndonos hacia María vivimos unas horas de caminata, conversación, silencio, testigos que me ayudaron mucho. También, fue un regalo poder compartir con otros jóvenes, guardo muy buen recuerdo de los momentos de conversación sincera.

Al principio, primeras horas de la mañana llegábamos a Monistrol, donde se añadieron unos cuántos motivados más que habían necesitado unas horas extras para animarse. ¡Y empezamos la subida!

Seguro que todo el mundo que haya vivido una romería entiende la sensación que llena el coro cuando finalmente llegas a destino, a casa, en sus pies. Me impactó puesto que muchas veces había subido a Montserrat a pesar de que nunca durante la noche, y fue una oportunidad de empezar el día en plena sintonía (aunque un poco cansada también). Finalmente, pudimos celebrar la eucaristía en plena natura, con la luz de la mañana y visitamos la Virgen María y en sus pies pedimos por toda la diócesis y especialmente por los jóvenes.

Laura Molero
Joven Safor Mundet