Ruta País Basc

8 ag. 2021

Aquí teniu un breu testimoni d’un pelegrí de Loiola!

“El sacrificio, las charlas y la oración nos han permitido explorar la más recóndita esquina de nuestro corazón para encontrar, finalmente, el motor de sus latidos: Cristo”

Volvemos conmovidos, sacudidos por la vigorosa fuerza del Amor. Es simpático, pues me doy cuenta de que el Señor aprovecha cada segundo de nuestro silencio para tirar de los hilos más disimulados en nuestras entrañas y remover esos miedos, siempre por temor, evitados. Estos días han sido intensos, sin duda.

El sacrificio, las charlas y la oración nos han permitido explorar la más recóndita esquina de nuestro corazón para encontrar, finalmente, el motor de sus latidos: Cristo. Él nos empujaba a través de ese amigo que nos daba la mano.
La fe, consolidada por la nueva compañía, sostenía nuestro pesado andar y animaba esos pies que, doloridos, arrastrábamos.

Pero Cristo, ¿no vive, acaso, también fuera del camino? ¿Por qué no buscarle en casa, el estudio o el trabajo? Nos decían, el último día, que el peregrinaje empieza ahora: sabiendo que el Señor me ama a través de los otros me propongo colmar, cada día, esa sed que todos compartimos…
¡Es tremendo, el Señor, cuando quiere algo!

Pelegrí Ruta País Basc